still here

Sigo en la red. No se nota porque no se me ve.

No es que prefiera seguir oculto que mostrarme, pero sin duda es más fácil. Quizá no más útil, no más fructífero, no más estimulante.

A pesar de que a veces solo busco ese estímulo, ese momento distinto a todo lo que hago durante el día. Un día a día que está más cerca de la tierra que de la red.

Pero seguro que de cualquier rincón podría surgir una voz para decirme que no estoy en lo cierto, que me equivoco en la manera en que me acerco a la red, en la manera que tengo de buscar estímulos.

Bueno, hay veces en que me siento mejor produciendo, viendo en mi a un autor, a alguien que cree tener juicio crítico, que esta alerta, que no se deja llevar, que lucha por lo que quiere, que desprecia la pereza, la dejadez, el onanismo y el gusto por la libertad extrema, sin medida.

Pero esto que digo son palabras, que necesitan de más tiempo para que se entienda qué quiero decir, son conceptos que dan por supuesto muchas ideas y opiniones propias, que a veces me doy cuenta, no han sido revisadas en muchos años, no han sufrido el análisis crítico de otros, ni de uno mismo siquiera.

Esto da un panorama muy pobre, pero espero que nadie se deprima leyendo esto.

Para compensar (o para hundir más en la miseria) pondré el enlace de la música que tengo de fondo en el ordenador ahora mismo. No la había escuchado antes, pero la escucho como el que escucha la música universal (consciente de que hay terminología que parece un zapato tirado a la cabeza). Me refiero a que el hecho de descubrir esta música concreta y a este autor, gracias a un ejercicio de navegación por internet, más o menos aleatorio y luego el hecho de sentir que me apetecía escuchar más allá de lo que dura una canción, más allá de tres o cinco minutos, debe responder a una necesidad anímica, del alma, del espíritu, más que a un afán racional de encontrar la belleza de cada instrumento, de la melodía, de la estructura musical. Más allá de un deseo racional de reconocer y valorar un producto musical, con un cierto valor mediático, con una determinada proyección, con un incipiente prestigio (si puedo decir esto sin que nadie se escandalice o tenga ganas de meterse conmigo por mi atrevimiento, mensurable conforme al lenguaje que utilizo y las pretensiones del discurso, que para mí puede ser de lo más espontáneo o irrefrenable y seguro que para muchos es un montón de ….)

Ahí va Roque Baños

Para ser justos diré que por una casualidad de la navegación internetera el punto de partida era una página que me ha llevado a otras, entre ellas la de Roque. Es la página http://www.mundoculturalhispano.com

Pd: si revisara continuamente lo que escribo, a cada momento haría una interpretación, como esta final en que tengo que pedir disculpas si proyecto demasiado mis inclinaciones emocionales en los textos, puesto que esto debiera guardarse para lo privado y no enseñarse sin rubor, que es lo hago, refugiandome en la idea ….(¿como la califico?) de que tengo poco lectores y por tanto, ésto no es una exposición demasiado pública y no me pasará factura en mi día a día.

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Una respuesta a still here

  1. MadeByMiki dijo:

    Mejor, mejor que tengas los piés bien anclados en el suelo, y que siempre que te apetezca te dejes llevar aleatoriamente por eso que llamamos la red.

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